«La inteligencia artificial no tiene corazón»

Agustín Barajas taconea sobre el escenario de TAIGranada ante la mirada de María Victoria Cobo. (Javier Martín)

Agustín Barajas defiende que la tecnología puede imitar la técnica, pero nunca las emociones

En una de las ponencias más llamativas de la jornada de TAIGranada, la subdirectora de IDEAL, María Victoria Cobo, entrevistó al bailaor Agustín Barajas sobre un escenario del Palacio de Congresos que terminó por convertirse en un tablao de flamenco. El título de la charla, ‘Los robots no pueden taconear’, ya dejaba entrever por dónde iba a ir una ponencia que reflexionó sobre las implicaciones de la inteligencia artificial en el arte y, más concretamente, en la danza. Barajas resumió su pensamiento en una frase lapidaria: «La inteligencia artificial no tiene corazón».

Preguntado por si un robot podrá llegar a taconear alguna vez, el bailaor fue claro: «Yo creo que podrá aporrear el suelo, pero no taconear». En este sentido, Barajas quiso poner de manifiesto la dificultad que conlleva llegar a ser un artista de su talla. «Yo empecé a formarme con doce años y todavía me sigo formando. De pequeño salía del colegio, mi madre tenía preparado un ‘tupper’ y de ahí directamente a la escuela. Ahora lo pienso y creo que jamás le haría eso a un niño, aunque es verdad que si te gusta ni lo notas», defendió.

En la misma línea, el artista explicó que los bailarines llevan prácticamente la vida de un deportista de élite. «Tengo que hacer mucho ejercicio. Me preparo con un asesor que me ayuda a que mi cuerpo tenga una elasticidad y una movilidad concreta. Llevo una alimentación específica y un entrenamiento», apostilló Barajas.

La importancia de la sensibilidad

Al margen de la formación y preparación física, María Victoria Cobo y Agustín Barajas ahondaron en la imposibilidad de que una máquina pueda imprimir el mismo arte que una persona a una obra «El flamenco si tiene algo especial es que es capaz de darnos esa cosita que nos hace encogernos, que se nos eriza la piel o que hace que parezca que nos rompe por dentro. La IA te puede mostrar una experiencia técnica, pero no es orgánica. Hay una falta de emoción y una falta de sensibilidad».

Para lo que sí es útil la inteligencia artificial, según el ponente, es para agilizar tareas burocráticas y de producción asociadas al desarrollo de espectáculos. «Cuando utilizo la IA no es por ir más deprisa sino que ahora hago cosas que antes por falta de tiempo no podía hacer. Para mí es un agente de producción. Si tengo dudas sobre facturas, me ayuda y me ahorra tiempo. Eso sí, si le quitas el trabajo a alguien tienes que ser muy consciente, eso no lo podemos permitir», aseguró el artista.

Espectáculo en directo

En la parte final de la entrevista, Agustín Barajas mostró todo su talento en directo. El presentador de TAIGranada, Iñaki Cano, se animó a romper el hielo y dio unos primeros taconazos sobre las tablas. A continuación, un vídeo generado con IA ‘in situ’ trató de mostrar cómo taconearía la inteligencia artificial, dejando patente que los giros de brazos y los movimientos de pies artificiales no son equiparables a los del artista.

Para Barajas, que fascinó al público asistente a TAIGranada con un espectáculo de taconeo en directo, la gran diferencia entre su arte y lo que intentó hacer la IA reside sobre todo en la emoción. «Si bailo por soleás tiene una emoción más pícara, más alegre… Depende del estilo, hay una emoción u otra. Y la IA no puede imitar las emociones».

Para poner el broche a la ponencia, Barajas citó a Federico García Lorca, quien definió el «pellizco» en las artes. «El pellizco es ese instante en el que se lanza la magia, y un robot jamás podrá mostrar ese sentimineto y corazón», concluyó Barajas.