«Si usamos mucho la IA podremos replicar el estilo de un artista en concreto»

La asesora en IA Clara de Luna durante su intervención en TAIGranada 2026. (Javier Martín)

La asesora en IA y artista musical Clara de Luna advierte en TAIGranada sobre los riesgos de un mal uso de la tecnología en las industrias creativas

«El problema es que si utilizamos la inteligencia artificial un suficiente número de veces es posible que todos podamos replicar el estilo de un artista en concreto». Esta fue una de las principales conclusiones de Clara de Luna en TAIGranada 2026, donde este lunes advirtió sobre los riesgos del mal uso de la tecnología en su charla ‘Artistas y creativos: ¿cómo usamos la IA?’. Asesora en IA y artista musical, trabaja con empresas culturales haciendo asesorías y formaciones (aunque también la habrán podido oír hablar y cantar en Radio Nacional).

En TAIGranada, De Luna recordó cuando investigaba y aprendía sobre la materia: «Muchas veces se nos olvida que al final son programas, es código que aprende de forma autónoma a replicar patrones de la realidad. Estudiaba algoritmos basados, por ejemplo, en cómo funcionan las hormigas. No se trata solo de usar ChatGPT o de la robótica, sino de reproducir patrones que ya existen en la naturaleza».

Durante su intervención, la experta repasó los modelos de inteligencia artificial, desde el teclado predictivo del móvil hasta el robot NAO, que se utiliza muchísimo en investigación y también de cara a la robótica social, principalmente en el acompañamiento de niños y personas de la tercera edad en hospitales.

En todos los casos, subrayó, es importante hacer un buen ‘prompt’. «Con estos modelos extraemos patrones del lenguaje, por eso podemos tener una conversación con un modelo de inteligencia artificial. Los de audiovisual están basados en estos, pero son un poquito diferentes», apuntó.

El dilema ético

Cada vez hay más aplicaciones enfocadas en el uso de la IA. Mientras algunas permiten acelerar el proceso digital, otras facilitan la programación lanzando de forma automática las líneas de código. Las hay incluso que permiten elegir un tipo de cámara, una apertura de diafragma concreta y otros parámetros comunes de la fotografía o la videografía. ¿Dónde están los límites? ¿Existe el riesgo?

«Se ha hablado mucho de que las industrias creativas se van a ver perjudicadas por la integración de la inteligencia artificial, pero el conocimiento experto que tenemos en la materia nos blinda. Un fotógrafo lo va a hacer quinientas veces mejor que una IA», aseguró Clara de Luna durante la charla en TAIGranada.

También reprodujo un anuncio de cosmética en el que trabajó tiempo atrás con una empresa: «Está producido cien por cien con inteligencia artificial. Esa modelo no existe como tal, es sintética, pero parece real porque tiene imperfecciones, tiene ojeras». A las industrias creativas lanzó un primer consejo: habilitar una cuenta empresarial. «Muchas veces no navegamos por las configuraciones y no nos damos cuenta de que casi todas las aplicaciones entrenan con nuestros datos. Si algo es gratis, nosotros somos el producto», advirtó.

Por ello, insistió en que resulta fundamental anonimizar cualquier dato sensible y pensar cómo se va a almacenar, así como obtener las licencias necesarias para usar datos de terceros, como licencia de transformación o autoría. Tal y como comentó, para subir referencias de personas es necesario contar con su consentimiento expreso.

A la hora de buscar y generar contenido creativo, De Luna aconsejó también filtrar por Creative Commons. «Es importante buscar los detalles de la licencia, que sean universales, abiertos en internet. Cuando autorizamos un modelo de IA no podemos atribuir el trabajo a ningún autor. Para no hacer un mal uso, tened siempre la licencia», señaló. Según ella, el uso de herramientas de IA pueden ser muy útiles en esta industria, por ejemplo, para organizar un rodaje y coordinar a los equipos.

El futuro del arte digital

La cuestión es que la inteligencia artificial aprende de nosotros, de lo que le pedimos y le damos. En este sentido, De Luna considera que hay una reflexión a nivel individual que tenemos que hacer: ¿cómo queremos usar la tecnología? «Ya prácticamente todos podemos replicar el estilo de Studio Ghibli con ciertas licencias y es una pena porque hay muchos artistas que pueden llegar a perder trabajos por esto. Puede llegar incluso a un proceso judicial», lamentó.

Pero, ¿cómo se procesan nuestros datos? La asesora y artista explicó que, en ocasiones, se almacenan en servidores externos de la plataforma de turno, pero también sirven para un re-entrenamiento. Aquí está la clave. «Cualquier información introducida, subida o referencia a estas plataformas podría usarse para re-entrenar sus modelos de IA o desarrollar nuevos modelos». Así que sí, «si usamos mucho la IA podremos replicar el estilo de un artista en concreto».