La Alhambra muestra en TAIGranada su gemelo digital para anticiparse a los riesgos y mejorar las visitas

El director de IDEAL, Quico Chirino, la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, y el director gerente de la Agencia Digital de Andalucía, Raúl Jiménez, en el escenario de TAIGranada. (Javier Martín)

La réplica virtual del monumento reúne miles de imágenes en 3D y más de 70 indicadores para monitorizar su estado, estudiar los flujos de visitantes y tomar decisiones en tiempo real

La Alhambra ya tiene un réplica digital de sus 67 hectáreas que permite conocer qué ocurre en el monumento en tiempo real, anticiparse a posibles riesgos y mejorar la gestión de las visitas. El proyecto, presentado durante la ponencia ‘Una visita a la Alhambra desde la nube’, en el congreso TAIGranada, combina miles de imágenes en tres dimensiones con más de 70 indicadores alimentados por sensores para ofrecer información continua sobre el estado del conjunto monumental y su entorno.

El funcionamiento de esta herramienta ha centrado una demostración y una mesa redonda sobre el papel de las nuevas tecnologías en la conversación y gestión del patrimonio, en la que han participado la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo; el director gerente de la Agencia Digital de Andalucía, Raúl Jiménez; y el director de IDEAL, Quico Chirino.

Jiménez ha explicado que un gemelo digital es una representación virtual de un espacio físico que permite reproducir su funcionamiento y simular distintos escenarios para facilitar la toma de decisiones. «Para hacer un gemelo digital hay que conocer el corazón de lo que quieras replicar. Si no sabes cómo funciona y cómo respira, no deja de ser un conjunto de datos», ha señalado.

En el caso de la Alhambra, la herramienta permite pasar de una gestión basada en observaciones puntuales a otra sustentada en información continua. Hasta ahora, los responsables del monumento debían gestionar un espacio de grandes dimensiones y les de visitantes diarios. La incorporación de sensores permite conocer mejor lo que sucede en cada momento y detectar situaciones que requieren una respuesta.

La utilidad del sistema va más allá de del control de las entradas y salidas. Los indicadores recogen información estructural y ambiental, como las vibraciones, la inclinación de determinadas estructuras y las condiciones climáticas, además de datos relacionados con los flujos de visitantes. Con estos registros, los gestores pueden identificar posibles afecciones y ajustar sus decisiones en función de las necesidades del monumento.

Los recientes terremotos han servido para comprobar el potencial de esta tecnología y detectar nuevas necesidades de monitorización. Jiménez ha explicado que, durante los movimientos sísmicos, el modelo permitió observar en tiempo real cómo los visitantes se desplazaban hacia espacios abiertos. La información sobre el comportamiento de las estructuras también ayuda a determinar cuales pueden haber sufrido mayores daños.

La Alhambra, por su ubicación y exposición al viento, necesita un seguimiento que tenga en cuenta tanto las condiciones ambientales como el estado de sus elementos constructivos. «Esto nos permite ver lo que queda por venir», ha afirmado el director gerente de la Agencia Digital de Andalucía, que ha definido el proyecto como una herramienta en evolución. La experiencia acumulada, ha añadido, está permitiendo incorporar nuevos sensores y ampliar sus posibilidades.

Una Alhambra virtual

La réplica también tiene una vertiente divulgativa. Aunque el gemelo digital empleado para la gestión no está abierto al público en su totalidad, el Patronato de la Alhambra y Generalife ofrece en su página web una experiencia de realidad virtual que permite recorrer el monumento y acceder digitalmente a espacios que no pueden visitarse de forma física por razones de conservación.

La propuesta incorpora elementos de gamificación, los usuarios pueden crear un avatar e interactuar con otras personas en escenarios como el Palacio de Carlos V. A ello se suma un agente conversacional que adapta las explicaciones al perfil de cada visitante. De esta forma, el contenido puede ajustarse tanto a las necesidades de un estudiante como a las de una persona con conocimientos especializados. El objetivo, según Raúl, es que la visita sea una experiencia y no se limite a reproducir imágenes del monumento. La digitalización permite acercar la Alhambra a personas que se encuentran en cualquier parte del mundo y ofrecer nuevas formas de conocer su historia, su arquitectura y sus espacios.

Carazo ha defendido que el proyecto demuestra cómo la tecnología puede contribuir a proteger el patrimonio y mejorar la experiencia de quienes lo visitan. «Esto nos ayuda a proteger el monumento y a los visitantes», ha afirmado la alcaldesa, que ha destacado la información obtenida para estudiar los flujos de público y adecuar los horarios y las visitas.